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La
provincia de Castellón, compuesta por las tierras bañadas
por el
Mediterráneo a lo largo de 120 kilómetros de costa
y por un muy variado paisaje de interior, es posiblemente
una de las provincias con mayor variedad de entornos. La
Costa de Azahar, limitando al Norte con
Cataluña, las
tierras del
Maestrazgo y el
Alto Palancia hacia el
interior, con pinares y montes, La Plana, etc. son
comarcas que conforman esta provincia de
Castellón, con
toda la variedad imaginable de paisajes, costumbres y
gastronomía que le imprimen carácter.
Poblaciones como
Vinaroz,
Benicarló,
Peñíscola,
Oropesa del Mar,
Benicassim,
Almazora,
Burriana,
Ares del Maestre,
San
Mateo,
Morella,
Segorbe,
Onda,
Alcora,
Nules o
Almenara, son
ejemplos de Historia y desarrollo.
Las
Islas Columbretes, frente a
Castellón
capital, son cuatro grupos de islotes de origen volcánico que
aparecen a los ojos de los visitantes como barcas varadas en el
mar Mediterráneo.+
La
industria cerámica, junto a la
naranja,
son los motores económicos actuales.
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La ciudad de
Castellón de la Plana, capital de la provincia, está en el
meridiano 0º de Greenwich, su población supera los 150.000
habitantes y es el puerto comercial de la región. El
Grao de
Castellón, a escasos kilómetros de la ciudad, tiene una gran
actividad comercial y de pesca.
Entre los monumentos a destacar, la concatedral de
Santa María (la catedral está en
Segorbe), en pleno centro de la ciudad, resalta por la
originalidad de su campanario,
el Fadrí (el "soltero"),
campanario octogonal exento, muy apartado del templo (de ahí su
sobrenombre). Además, la Basílica de la Mare de Déu del Lledó es
lugar de peregrinación popular.
El Parque
Ribalta, de trazado triangular, la
plaza de La Farola (de La Independencia) en la que se
levantan varios edificios
modernistas. En las afueras de
la ciudad está la ermita de La Magdalena, excavada en
roca en un paraje de origen
Neolítico. La Lonja,
las Murallas
Carlistas, la ermita de San Francesc de
la Font, con pinturas al fresco, etc. son ejemplos de
lugares a visitar durante nuestra estancia en esta ciudad. |
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Vinaroz,
con sus playas, calas y pequeños acantilados, es la delicia
de los aficionados a los deportes marinos. Restos
árabes
dan constancia de su pasado histórico. Las playas son de
aguas transparentes, de arenas limpias y que, hacia el Sur
se unen a las correspondientes a
Benicarló.
De su gastronomía destacamos el
langostino de la zona como el manjar más conocido, sin
olvidar las cigalas, los mejillones, las ostras y los
dátiles de mar, que llegan diariamente al puerto de
Vinaroz. La
fideuá, el
arroz a banda, con
diferentes pescados o el suquet de peix (plato
caldoso de pescado) son buenos ejemplos de la variedad de
platos basados en los productos del mar. |
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Peñíscola, con sus aguas azules y sus playas de arena
limpia, cargada de Historia, destaca en la distancia por la mole de
su Castillo-fortaleza templario, construido sobre una
alcazaba árabe y que ocupó
Benedicto XIII, el Papa Luna,
es una de las tres sedes pontificias del mundo (junto al Vaticano y
el palacio de Avignon).
Peñíscola es Conjunto Histórico-Artístico
desde 1972.
Su casco antiguo, con casas mantenidas con su arquitectura
original es digno de un tranquilo paseo, admirando la artesanía que
se vende por las antiguas calles, hasta alcanzar las playas, donde
aparecen las construcciones modernas y os amplios paseos.
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Morella tiene muchas razones para ser visitada. Todas
las civilizaciones: desde
iberos,
celtas, griegos,
romanos,
cartagineses y árabes dejaron huella
de su paso por la capital de
Els Ports. La ciudad se
erigió alrededor de su castillo y cerrada por una recia muralla. Su
privilegiado enclave, sus calles porticadas, sus casas solariegas,
sus rincones y un rico patrimonio cultural, entre lo que hay que
mencionar la gastronomía basada en la
trufa, son algunos de
los motivos por lo que fue declarada Conjunto Histórico Artístico.
También los
dinosaurios dejaron huella de su paso.
Pinturas rupestres, el castillo, su medieval Iglesia de
Santa María y el convento de San Francisco, son ejemplos
de la riqueza cultural de esta población.
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Ares del Maestre, construida sobre una roca, es la
segunda población más elevada de la Comunidad Valenciana (1.195 m).
Con pinturas prehistóricas de escenas de caza en la Cova Remigia,
declaradas Patrimonio de la Humanidad, destaca la
importancia de su patrimonio cultural, junto a su castillo
árabe, la iglesia y su
Lonja con pórticos
apuntados. Una cueva en la propia roca, atraviesa por debajo la
población de Este a Oeste. En los alrededores, un conjunto de
cinco molinos de los siglos XVII y XVIII son una obra singular
de ingeniería hidráulica.
La gastronomía está basada en productos propios de la
zona:
cecina, quesos, perdiz,
ternasco,
garbanzos, así como los almendrados.
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Segorbe, sede episcopal de la
provincia de Castellón, posee muchos atractivos culturales,
históricos y turísticos que la hacen muy digna de ser visitada. Su
casco antiguo se remonta a la época medieval y está señalizado para
su recorrido, el
río Palancia,
el parque natural de la
Sierra Calderona, la
Sierra de
Espadán, la fuente de los 50 caños (uno por cada provincia
española), las lagunas del Portillo, la cercana población de
Altura, con su
Cueva Santa, etc. Artesanía como la
alfarería, la cerámica y los conocidos bastones de
madera tallada, construidos a mano tradicionalmente.
A destacar de su gastronomía sus ollas,
pucheros, arroces y, sobre todo los embutidos
artesanos.
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Benicassim,
con sus playas de fina arena y su cercanía a
Castellón, es
destino turístico desde hace más de 100 años. El
Desierto de las
Palmas, donde los PP Carmelitas elaboran un famoso licor,
sus festivales de música, su gastronomía en la que destacar
las naranjas, la
uva moscatel, los
salmonetes y
los dátiles de mar, etc. presenta una amplia oferta para el
visitante.
El parque natural del
Desierto de las Palmas, con
todas sus fuentes, y una gran variedad de plantas aromáticas y
especies arbóreas, es un verdadero pulmón donde encontrar paz y
reposo.
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Burriana, la antigua árabe "Medina al-Hadhra" (ciudad verde), fue la población
más importante al Norte de
Valencia y muy disputada en la
reconquista, así como en las
guerras carlistas.
Atravesada por el río Anna, tiene unas buenas playas, un buen
Club Náutico y una Escuela de Vela.
El yacimiento
fenicio
de Vinarratgell da idea de la antigüedad de esta población,
que se considera de origen
ibero.
La iglesia arciprestal de San Salvador, el
museo
de la naranja, la ermita de la Virgen de la Misericordia
que, según la leyenda fue hallada
dentro de una campana sumergida en el río, son lugares a visitar en
esta población.
El arroz “marjalero”, el “empedrao”,
el “suquet de peix”, arroz a banda, fideuà y los famossos Rollets de
Sant Blai forman parte de la amplia oferta gastronómica de
Burriana. |
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