1.
El aloe vera regula el pH de tu
piel. El pH normal de la piel oscila en torno al 5.5, es decir,
ligeramente ácido. Esa ligera acidez le permite resistir mejor las
invasiones de microorganismos. El aloe posee un pH que puede
variar entre el 3.5 y 4.7, por lo que resulta más que
adecuado para equilibrar o mantener el pH de la piel. Sus efectos
reguladores y su no toxicidad lo convierte en un agente cosmético
universal.
|
 |
2.
El aloe vera penetra profundamente en la piel. Asociado a
otros elementos como la vitamina E, les ayuda a atravesar la
epidermis para nutrir la dermis y la hipodermis o activar la
microcirculación sanguínea. El aloe penetra la piel cuatro
veces más rápido que el agua. Por contra, y debido a este gran
poder penetrante, puede traer consigo todas las impurezas y
bacterias de la superficie, por lo que antes de aplicar el aloe
debes limpiar a fondo la piel, sobre todo en caso de herida.
|